La bajante que atraviesa el patio interior es el punto que más juntas de vecinos nos consultan. Preparamos el presupuesto para llevar a la junta y ejecutamos sin dejar el edificio sin desagüe.
Cuántos tramos hay, si la bajante es única o compartida, qué zonas comunes se ven afectadas y cuánto dura la obra. Todo eso va en el presupuesto, con el certificado de residuo incluido, para que la comunidad no tenga que contratar nada más.
Señalizamos el patio o el portal, protegemos accesos y trabajamos por plantas cuando la altura lo permite. Si hay una sola bajante, instalamos una provisional para no dejar los baños sin servicio. El administrador recibe el calendario con antelación para avisar a los vecinos.
Emitimos informe de la intervención y de los daños observados, con fotos antes y después, para tramitar con la aseguradora de la comunidad. Es lo que suele pedir el perito.