Un local con la bajante de uralita en el techo no puede permitirse dos semanas cerrado. Organizamos la retirada por fases y, si es necesario, fuera del horario de apertura.
El techo registrable, las instalaciones eléctricas y la climatización conviven con la bajante. Hay que proteger el género, cortar la electricidad en la zona y coordinar con el titular del negocio para no interrumpir la actividad más de lo imprescindible.
Primero desmontamos el tramo que no afecta al servicio, después el resto con una bajante provisional. Si el local abre de mañana, trabajamos de noche o en festivo; el sobrecoste se presupuesta antes, no se improvisa.
Entregamos certificado de retirada y de gestión del residuo, útil para la licencia de actividad, para el propietario del inmueble y para la aseguradora del negocio.